SERVICIO 05 DE 5
Antes de buscar, comprobamos que la operación tiene sentido
Hay coches que no conviene importar. Decirlo a tiempo es parte del servicio.
No todas las importaciones salen bien en el papel. Antes de ponernos a buscar pasamos el encargo por un filtro de viabilidad, y si no lo supera te lo decimos con los números delante.
Cuatro cosas deciden casi siempre: dónde se fabricó el coche, cuánto CO2 emite, si tiene certificado de conformidad europeo y qué distintivo ambiental le corresponde en España. Un coche fabricado fuera de la Unión paga arancel. Uno con emisiones altas paga el tramo máximo del impuesto de matriculación. Uno sin certificado europeo necesita homologación individual, con coste y plazo impredecibles. Y un diésel antiguo puede ser difícil de usar en ciudades con zona de bajas emisiones.
También depende de quién compra. Una empresa que se dedica a algo y necesita una furgoneta recupera el IVA de importación íntegro, y ahí la operación es muy competitiva. Un particular no recupera nada, y entonces solo tiene sentido en casos concretos.
Caso especial: vuelves a vivir a España
Si has residido más de doce meses fuera de la Unión Europea y el coche es tuyo desde hace más de seis, la franquicia por traslado de residencia elimina el arancel, el IVA y el impuesto de matriculación. Tiene página propia.
Caso especial: más de treinta años
Un vehículo de colección puede acogerse a un régimen aduanero distinto y mucho más favorable. Requiere informe pericial de originalidad.
¿Lo vemos con números?
La calculadora te da el coste total antes de que hablemos.